En medio de manifestaciones, gobierno brasileño anuncia reforma política

Texto em parceria com Daniella Cambaúva originalmente publicado no portal paraguaio E’a

Foto: larepublica.ec

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Eran las 21:00 del viernes 24 de junio, cuando la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, interrumpió la programación de radio y televisión en Brasil para realizar un pronunciamiento oficial: “Mis amigas y amigos. Todos nosotros, brasileñas y brasileños, estamos acompañando con mucha atención las manifestaciones que se suceden en el país. Ellas muestran la fuerza de nuestra democracia y el deseo de la juventud por hacer avanzar a Brasil”. Aun no siendo esta una práctica recurrente de la actual gestión gubernativa, la intervención no fue una sorpresa. El pronunciamiento del gobierno era esperado pues, a fin de cuentas, brasileños de diferentes ciudades salieron hace tres semanas a protestar en las calles. Según cifras oficiales, por lo menos un millón de personas participaron en dichos actos. Cortes de calles y rutas, incluyendo el aeropuerto internacional de Guarulhos que sirve a la región metropolitana de São Paulo, fueron alcanzados por las protestas. El día anterior al pronunciamiento de la Presidenta, jueves 23, un grupo de manifestantes destruyó parte del edificio del Ministerio de Relaciones Exteriores en Brasilia.

Evitando el vestido rojo, Dilma habló por diez minutos. Por detrás, estaba la bandera de Brasil. Prometió mejoras en el transporte público, en la salud y garantizó el destino del 100 % de la renta del petróleo para la educación. “Quiero repetir que mi gobierno está escuchando las voces democráticas que piden cambios. Y quiero decirles a ustedes, que fueron pacíficamente a las calles: yo los estoy escuchando! Y no voy a transigir con la violencia y los disturbios”, señaló al concluir.

El discurso incluyó temas complejos y diversos, lo cual se debe, en parte, a la multiplicidad de temas escritos en los carteles en las manifestaciones. Todo se inició, sin embargo, con una demanda única: reducción de las tarifas del transporte público. La convocatoria inicial fue del Movimiento por el Pase Libre (MPL), que defiende la adopción de una tarifa cero en todo el país, después del anuncio de aumento de los pasajes en la ciudad de Puerto Alegre, capital del estado de Rio Grande del Sur. Luego, otras ciudades como São Paulo, Belem, Curitiba, Brasilia, Rio de Janeiro y Salvador se adhieren al aumento. Las protestas en función a estos aumentos, estuvieron marcadas por la represión policial. Continue reading